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1 ago 2013

BOCA, EL MÁS TRICAMPEÓN

Hay tantas mentiras que salen de bocas mentirosas. Bocas que envidian a Boca. Bocas que traslucen su deseo de mal hacia los hinchas de la mitad más uno, que guardan un resentimiento inhumano. Bocas que unen sus voces para entonar el coro Solo le pido a Dios, que se mueran todos los bosteros... Pero, indudablemente, las bocas esas hablan sin saber.

LOS TRICAMPEONATOS DE BOCA

Sin duda, unas de las artimañas más grandes de ese club tan chico es el tema de los tricampeonatos. Dicen que nunca fuimos tricampeones, y que ellos, los hinchas de River, salieron tricampeones tres veces de Argentina. Bien, genial. Pero la mentira radica en el otro comentario: que nosotros nunca fuimos tricampeones.

La verdad es otra diferente: Boca salió cinco veces tricampeones.

En el año 1977, Boca salía campeón de la Copa Libertadores, del Torneo Nacional y de la Copa Intercontinental. De hecho, ayer, primero de agosto, Boca festejaba los 35 años desde su primera Intercontinental conquistada.


En el año 2000, Boca salía campeón de la Copa Libertadores, del Torneo Apertura y de la Copa Intercontinental, similar a lo del año 1977.
Boca viajó a Japón para enfrentarse a Real Madrid por la Copa del Mundo, y lo recibió diez mil japoneses. Y Boca ganó.

En el 2003, Boca salía campeón de la Copa Libertadores, del Torneo Apertura y de la Copa Intercontinental, completamente igual hacia tres años atrás. Boca esta vez viajó a Japón por la Copa del Mundo para enfrentarse al Milan de Italia, dueño de tantos títulos internacionales como Boca.

Y, hace siete años, en el 2005, Boca salía campeón del Torneo Apertura, de la Recopa y de la Copa Sudamericana.

Además, el quinto tricampeonato de Boca fue a nivel intercontinental: Boca disputó tres finales y las ganó las tres: en los años 1977, 2000 y 2003.

Por esto, simplemente hacemos hincapié en desvelar mentiras insanas de hinchas pobres, que sucumben ante el resultadismo y rompen su estadio, le pegan a sus jugadores y prenden fuego su barrio. Y tamaña es su infelicidad que deben meterse con la felicidad inquebrantable del orgulloso bostero. Se meten con su amor indeclinable hacia los colores azul dorados. Se meten con el hincha de Boca.